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7/8/10

Jumper

La escena transcurrió en unos pocos segundos. Luego me encontré recostada en un sillón tomando tequila del pico de la botella secándome las lágrimas de furia y recelo; con uno de los puños apretados arrugando lo que parecía ser un papel.

El último recuerdo que tengo de ante anoche es un poco confuso y problemático. Entre la gente te vi, una ráfaga de aliento a veneno llamó mi atención, precisa y directamente en la escena del crimen. Muy cómodamente su mano reposaba en un cuello, sus labios acompañaban el encuentro junto a unas sonrisas burlonas. Desorientada, me estremecí. Un nudo en el estómago me ahogó, sentí furia irracional por primera vez en mi vida; busqué desesperadamente salir de allí, y un ángel intentó calmarme. No me bastaba; encontré una botella rasgada en el suelo y no dejé pasar esa posibilidad. Me abalancé ante ellos, ante ese inconfundible aroma que me desquiciaba.
Con todas mis fuerzas atravesé sus costillas hasta oirlo aullar de dolor. Corrió por mis manos un torrente de sangre tibia que hizo que mis ojos brillaran. Con el diablo en mis manos, repetí el ataque, pero esta vez dirigido a ese cálido cuello que había sido tan atractivo para él. Una ola de inmenso placer amenazaba con quitarme la cordura.
La gente al rededor gritaba y se acumulaba para ver el sanguinario espectáculo. Oscuridad.

Abrí los ojos y resbaló de mi mano un papel. Lo recogí del suelo confusa. En él resaban a pulso rápido 6 letras: Perdón. Logré estabilizarme e incorporarme. Abollé nuevamente la nota con todas mis fuerzas y volví a caer rendida bajo los efectos del alcohol.

Gritos, él rogaba piedad y yo cegada de furia acribillaba al demonio dueño de la tentación. Su cuerpo absolutamente desgarrado, se desplomó ante mis ojos y sonreí.

Un sacudón me trajo en sí. Alguien me chillaba para que reaccionara. Me calmé e intenté recordar qué había la noche anterior. Allí radicaba el problema principal ¿Qué ocurrió realmente? Entre mi realidad y la ficción de mi cabeza hay una línea delgada que no siempre se cruza. Esta había sido el caso, la imaginación había recreado hechos que mi inconsciente realmente deseaba y se habían tornado mi realidad.
Solo en lo profundo de mi mente y en los ojos de los que me acompañaron esa noche, saben lo que realmente pasó.

Ya no tengo ganas de recordar, pero mi cabeza sigue zigzagueando entre recuerdos e inventos. ¿Sabés de que estoy hablando? No? Neither do I.

27/7/10

Easy come, easy go.

Él sabía que invitar a aquella chica era una locura, pero aún asi se arriesgó.
Y se sorprendió con la respuesta.

A la noche siguiente, con aroma a rosas, ella ya lo estaba esperando en la puerta de aquel bar. Las copas no dejaban de pasar y la charla fluia cómodamente. Luego de un par de horas, poco a poco ella se iba acercando a él. Inesperadamente para el muchacho, una mano ajena se posó atrevidamente en su entrepierna. Un calor subió hasta su barbilla, y los signos del nerviosismos aterrizaron en sus aplastadas palabras. Ni lenta, ni perezosa, lo tomó de la corbata y lo acercó furiosamente hasta su boca. Allí lo dejó, espectante y sorprendido.
Acto seguido, se levantó, tomó sus llaves y se encaminó hacia la salida moviendo sugerentemente sus caderas. Él arrojó atolondrado varios billetes sobre la mesa y la siguió a paso rápido. Se detuvieron junto al coche, y se besaron apasionadamente.
Una vez adentro, los vidios se empañaron y los signos del calor corporal hizo arder los tapizados. Ambos se arrancaron la ropa salvajemente, y colmados de exitación tuvieron sexo atrevidamente casual.
Rendidos ante el cansancio se tendieron sobre uno de los asientos. Sin escupir una palabra, ella se vistió rápidamente y salió fuera del auto. Cuando él llegó a reaccionar, la morocha de caderas sugerentes, ya había tomado un taxi.

Ninguna de sus llamadas fueron contestadas, y el mismo empezó a dudar si lo que acababa de pasar había sido real.

7/7/10

Un nido existencial

Un rayito de sol había asomado tímidamente por mi ventana. Decidí levantarme para poder aprovecharlo mientras durara. Estábamos entrando en el invierno y cualquier calorcito que me hiciera recordar la primavera, era bienvenido.

Cuando abrí la puerta, la encontré a mi abuela cortando el pan calentito y untándole manteca. De fondo un cacharro sobre el fuego con un poco de leche. Una sonrisa se dibujó en mi fresco rostro, me estaba haciendo mi desayuno preferido; el que me hacía cada vez que iba a dormir a su casa. Pan tostado y mate de leche.

-¡Gracias abuela sos la mejor!- Exclamé. Ella me respondió como solo una abuela sabe hacerlo: mirándote a los ojos; esos ojos que brillan una juventud que ya no está ahí, ojos que brillan para alguien más, ojos que siempre están atentos. Ojos lleno de amor, de sabiduría, de cariño y de contención.

Al segundo salí corriendo al patio, saltando y persiguiendo a la perra. Una vez afuera, me acerqué a la palmera más grande que en mi vida había visto. A unos metros de ella, había un limonero. Típico limonero de la casa de tu abuela, el que da los mejores limones y tiene las mejores ramas para colgar chucherías. Ahí, reposaba un pequeño nido de ave, nunca supe de qué pájaro era, solo sé que parecía de película, tenía como un color azul mezcla de negro y algo de blanco. Era extraordinariamente hermoso. Fui a buscar una banqueta para verlo de más cerca. Lo coloqué justo debajo del nido, y me paré en él.

Ahí estaban los dos pequeños huevos, chiquitos como los de una codorniz. Estaba fascinada, no veía la hora para que los mini pajaritos salieran de allí. Estaba tan emocionada que no la escuché a mi abuela decir que vaya entrando que ya estaba mi desayuno. Una vez que la oí, atolondrada bajé de la banqueta, y sin pensarlo, me colgué de la rama para saltar cual langosta.

- ¡No, ¿qué hice?! – pensé al instante. Me di vuelta y uno de los huevitos estaba estrellado en el piso. El llanto empezó a acumularse en mis ojos, no sabía qué hacer, sentía una culpa inmensa; yo había tirado a esos pobres huevos. A borbotones lágrimas rodaban por mis mejillas. Corrí adentro a contarle lo que había pasado a mi abuela.

Entré llorando como si me hubiese roto la rodilla, desesperada; buscando consuelo. Mi abuela no estaba, había salido a hacer los mandados, solo se encontraba mi abuelo. Sin pensarlo dos veces, corrí hacia él a contarle lo sucedido.

Como pude, entre lágrimas y gemidos le relaté el por qué de mi angustia.

Mi abuelo, sin rastros de tacto en su alma, con toda su decrepito cuerpo que era sostenido por una silla de ruedas, lo único que le dijo a su nieta de 6 años fue.

- Así es la vida nena, así es la vida.

27/11/09

Como un ajedrez


Un par de piezas: Un alfíl, peones, caballos y torres. Del otro lado del paisaje. Una reina, magnificada, hecha rey, potenciada y alabada. Anehlada, aclamada, idolatrada, indestructible, intocable, inconstante, pero presente; omnipresente y omnipotente, glorificada.

Un tablero con sus magníficas y potenciadas figuras. Un juego inconcluso, imposible de terminar, donde el jake mate parece ser esquivado constantemente. Allí todos salimos perdiendo, absolutamente todos, excepto... la reina.

Dado el caso, la realeza no es el centro del tablero, sino los jugadores escenciales para desencajarle el siniestro juego de movimientos medidos milimétricamente.
Mientras el alfin persigue incanzablemente a la reina, recorriendo todas las diagonales existentes en aquel monocromático tablero, las demás fichas siguen el incansable transcurso de su vida en aquella simétrica división; dispersos, colgados y perdidos. Pero a la vez atados a un juego, donde todas las piezas tienen un fin y un sentido, donde todas se entrelazan en una misma meta.

Pero cuando el juego se torna confuso y adiestrado, cuando los conceptos se mezclan y se pierde la esencia de la vida en quel lugar, toma lugar una efervecencia de momentos, de jugadas, de mirads perdidas, de movimientos insospechados, impulsivos y caóticos. Lo único que producen es un descontrol en aquel estructurado juego previo. Se desarma, se deshilacha y distorsiona. Las relaciones con las piezas se pierden y desencaja. Las que se creen dominantes toman un curso, dejando a las demás atrás, haciéndolas un lado, desvalorizando su potencial súbditamente.

Ellas, de despejan, se unen y fortalecen juntas, formando un ejército dentro del propio ejército de peones, torres y caballos armados. Que protejen a su rey y reina: La amistad y la confianza. Juran lealtad y no cierran su juego en la mentira, van de frente, intentando incorporar a quellos que se desvirtuaron de las reglas primeras, y corrompieron la paz en este impermeable tablero.

Muchas jugadas están a su alcance para recuperar esos eslabones perdidos, pero cabe la posibilidad de que aquellas piezas estén muy cegads dentro suyo, y no puedan ver a su alrededor la inquebrantable fuerza que coexiste ( o coexistía) entre ellas. Toda estrategia puede ser modificada, salvo, por una pequeña razón... si aquel alfil se aleja demasiado de las primeras leyes que los unían corre el riesgo de ser devorado por el enemigo, por aquella magnífica y blanca figura de la reina. Si ese es el caso, el alfil no podrá volver a ser el mismo, y probablemente nunca más sepa de la vida de sus amigos y compañeros de tablero

6/10/09

Tintes de delirio- Soltería anunciada


Las persianas de la casa se cerraron. Una sombra atravesó el umbral. Tocó timbre y se introdujo a través de esa puerta de madera que solía estar abierta en el verano que te conocí; cuando bebíamos jugo de naranja sentados en la vereda, tomados de la mano y riendo del paso del tiempo. Allí donde por primera vez nuestros labios se encontraron y floreció un cóctel amoroso que fluía desesperado en el tiempo. Buscando su lugar, un recuerdo al cual aferrarse y una historia a la cual contar.
El espectro vestía un tapado color crema, unas botas caña alta y debajo del sobretodo un negro vestido con pronunciado escote. La invitaste a a pasar ofreciéndole un asiento -se sentó en mi lugar-. Con una desesperante sonrisa de niña dulce, te agradeció la hospitalidad -la odio- Serviste dos copas de vino, y tras comer ensalada y dos míseros bocados de esa exquisita carne que me preparabas para noches especiales; pidió disculpas por interrumpir la velada e indicaciones para ir al baño.
Tardó siete minutos y vos en ese lapso de tiempo, echaste un último vistazo a tu cuarto para no perder detalle. Siempre me sorprendió de una forma alucinante tu capacidad para no dejar la perfección de lado y controlar todo.
La invitada volvió a la mesa y hablaron de cosas con poca relevancia –más que obvio con esa cara de frígida plástica, insulsa planta artificial es imposible mantener una conversación seria- Vos sonreías atónito por su impactante belleza –la odio- y sin pensarlo dos veces la llevaste a cuestas a nuestra cama –perdón… tu cama- con una dulzura que pocos saben agradecer. Le quitaste lo zapatos y las medias mientras la besabas con una habilidad magnífica. Recorriste sus piernas y sus muslos acariciándola; levantaste levemente la vista y la miraste profundamente a los ojos – te amo extraño eso- recorriste su cuerpo con la mirada y acompañaste su silueta con tu mano hasta llegar a la vientre. La besaste en la boca con una irresistible pasión, soltaste su pelo y una fragancia a mujer se desprendió de ella. Resbalaste un bretel de su ajustado vestido, hasta quitarlo por completo, dejando a la vista su sostén de encaje negro perfectamente modelado en su cuerpo. Besaste el cuello lentamente, suave pero intenso; fuiste recorriendo sus hombros con las manos, sus pechos con tu boca. A los pocos minutos tus encantos lograron desnudarla por completo, así estabas vos también, luciendo tu extraordinaria espalda y piernas ante una total desconocida. Tus ojos brillaban –como en nuestra primera vez- No pudiste evitar el vicio y con total habilidad tu boca se perdió en su humedad. Beso tras beso, notaste tus dones para entregar placer; solo con verla bailar sobre sí misma crecían tus deseos por sentirla más cerca. Llegó el momento de cambiar, con último estremecimiento, tu cuerpo encajó a la perfección con el de ella, para hacer el amor un tanto más salvajemente.
Si alguna vez te preguntaste, de lo que resta de mi, solo recuerdo el perfume de tus sábanas, el aroma de tu cuerpo, la suavidad de tus caricias, el aroma de tu pelo, la dulzura de tus besos. Nada grave para preocuparme no?

15/8/09

Y luego

Hace tanto tiempo que no se sentía así. Sintió que el deseo abrazaba todo su cuerpo, desde las extremidades hasta el cuero cabelludo. El roze con sus labios hacía temblarle las manos. Pensó la última vez en la que había estado en una situación similar, y se avergonzó; sabía que no había estado bien, pero lo había disfrutado tanto o más que nunca. Pero esta vez era disitnto, volver a las raices la había hecho sentir plena. Suave y húmedo. Cálido y avasallador. Así se sentían los besos, lograron que sus ojos salieran de sus órbitas, que lentamente pierda la conciencia y luego, dejarse llevar por el placer. No lograba despegarse, estaba extasiada y quería más. Lo obtuvo, sonrió, y se durmió en sus brazos.

11/8/09

Jake mate

Entremeses nocturnos te han llevado a encontrarte retorciéndote entre las sábanas, flagelando tus pensamientos y destripándote los sesos para conseguir una buena jugada. Las cartas ya estaban tiradas sobre la mesas hacía meses, todo estaba ya dado, pero la ceguera te hacía imposible ver el agujero negro que las unía y hundía. El as que debería haber estado debajo de la manga, ya lo habías echado a perder en otras oportunidades para nada necesarias. Francamente, estabas embarrado, con los pies bien enterrados en el fango.

Una luz atormentaba tus pupilas; te preguntabas de donde provenía. Era verdad, el sol salía. Pensaste muchas formas y no formas de hacer y deshacer las jugadas de aquel tablero humano donde se refeljaba tu día a día. Destejiste y entrelazaste tantas ideas que entre ellas eran confusas, ilógicas e inconmensurables. Algunas otras totalmente descartables y unas pocas viables. Te decidiste a optar por el azar, la buena suerte nunca estuvo de tu lado, pero aquel día te levantaste con el pie derecho... ¿o había sido el izquierdo? Daba igual, te dolía la panza de los nervios y solo llegaste a comer un poco de fruta y tomar medio vaso de agua.

Una vez afuera, ya barajadas las cartas del porvenir; la primera idea espontánea vino a tu idea. Funcionó a la perfección, estabas listo para la fase dos. Todo parecía transcurrir normalmente, pero luego recordaste que tus nervios so traicioneros, que te morías de ganas pero a la vez te llenabas de vergüenza. Huston, tenemos un problema... dos. Dos pequeños inconvenientes que llegaron a involucrarse tanto que terminaron convirtiéndose en un obstáculo, uno muy grande.

Aborten, gritaste para ti mismo. Era hora de confeccionar uno sin tantos baches, dejaste que todas las posibilidades que no deberían haber estado presentes, aparecieran; no efectuaste tu plan B e hiciste añicos el as de corazones. Otro día más, se suman a la carrera de peones y alfiles que luchan por conseguir el jake del rey. Lamentablemente esta vez, te encontrabas en la posición de las de perder, te cantaron jake mate antes de tiempo.

Aún así tenías muy en claro que no era tu última posibilidad, solo necesitás dos minutos, un poco de confianza y la soledad ambigua. Más sabiendo que el reloj sigue corriendo y te vienen pisando los talones el tiempo, las ganas y el deseo.

6/8/09

Say nothing

Fue como si el pecho se convulsionara, sentir en mis brazós cada golpe de queja que arremetía el corazón contra el torax. Los pulomones parecían querer salir despegados de la zona y muy fuertemente chocaban contra las costillas. ¿Qué más podía hacer? Me limité a sostener su pesado cuerpo, susurraba algunas palabras poco hilvanadas en su oido; una lágrima recorrió mi mejilla y se perdió en su pesado pelo. Lentamente su cuerpo comenzó a aflojarse, ya no se sacudía violentamente, pero su respiración era entrecortada y forzada. Admito que me asusté, algo me decía que no estaba bien, sostuve con todas mis fuerzas sus hombros para que no cayera; no quería verlo rendirse. Al instante un brusco movimiento me estremeció, y tenía miedo de mirar. Tomé su cara con mis manos y lo besé, palpé su cuello y no encontré pulso. Desafortunadamente sus palabras quedaron enterradas en el silencio y nuca pude decirle cuánto lo amaba..

4/8/09

Flashback

Era un callejón, uno sin salida. Solo la luz de la tenue lámpara iluminaba los restos de una cardonizaba bolsa de basura. Podía sentir como se erizaban los poros de la piel y como un escalofrío recorría la espalda entera.
No llovía, pero el cielo se notaba bordó y el olor a roció se impregnaba en los pulmones. Hacía frio y no estaba vestio para la ocasión. Corría desesperadamente hacia el final de aquel angosto pasaje, escapando; escapando de las sombras que atormentaban su mente, esas que se reflejaban con cada paso que daba. Él sin saberlo se topó con el alambrado que cortaba su camino, la sombra se detuvo a su lado. Atónito observó sus movimientos, no había nadie a su alrededor, pero aún asi un golpe fuerte en la cabeza lo dejó desmayado en el suelo.
Al despertar, todo estaba borroso, pero recordó que aquello no había sido un sueño, solo un intento fallido de suicidio, uno creado en su inconciente, uno que no iba a poder olvidar...

11/6/09

Viejo Roble

La calle vacía, el tronar de las hojas al caer del viejo roble ceñido y tenaz; en una fría noche de otoño, la luna alumbraba las sombras de gente olvidada. Se escuchaban pasos invisibles y los cielos reian con gran furia. Las veredas, cubiertas con una espesa capa de hojas que solo algunos pocos disfrutaban de pisotearlas y escuchar su gracioso crujido.
Las alcantarillas comenzaban a desbordar de agua, las ahora inexistentes sombras, cubiertas por el espesor de las nubes negras, se escabullían detrás del viejo roble, rogándole a la noche que secara esa enorme masacre. Las hojas desaparecían, el viento no cesaba, las calles, como ríos furiosos que arrastraban las pocas sombras que todavía permanecían intactas, cobijadas por el enorme roble de oro.
Lo peor estaba por ocurrir; anunció el viento con un veloz torbellino de gases grises y monótonos.
La diminuta luna, solo tenía fuerzas para alumbrar al viejo roble que yacía en la calle desolada, donde el agua desapareció tan pronto como llegó. Los cielos se abrieron y las asustadas sombras reaparecieron resplandecientes al brillo de la plateada luna. Solo quedó el recuerdo del viejo roble, y el tumulto de hojas secas que ahora lloraban por él.

9/6/09

Flash

En una noche tormentosa noche de lujuria y descontrol, privados de toda emoción ultrajante, ellos abatieron las puertas de la confianza; cedieron paso a los augurios. Allí sin siquiera entender que pasaba, la sensación más inhóspita recorrió sus congelados cuerpos. Queriendo huir con desesperación de esas cadenas que la ataban sin razón; ella permaneció, presa del deseo y de la abundancia de aromas impregnados en su memoria. Todo se desencadenó en un simple y apasionado beso, con la ansiedad de las uñas, con caricias más y más recónditas. Fusionaron sus cuerpos y la excitación más sublime se entrelazaba en la humedad de sus sexos. Recorrieron cada rincón de sus cuerpos, se entrelazaron y enredaron, tras el contacto de las pieles erizadas por la tensión. Él sabía que cometía un error, ella no dudaba de que aquello, era moralmente incorrecto. Sólo sabían que estaban hechos para ese momento, sin importar las consecuencias, se dejaron llevar por el veneno de la seducción, el éxtasis de la pasión. Inundaron sus mentes con el deseo y la prohibición de esos besos inolvidables, impregnaron sus aromas profundamente en los recuerdos y sintieron un orgasmo que les estremeció hasta los huesos, les hizo vibrar la piel y se arrebataron las almas con la fuerza de un desgarrador gemido inconmensurable.

2/6/09

Free writing

Me cambió la vida cuando una bola de escremento reseco vino hacia mi. Os juro.
Pensar que en estos días uno no puede tomar mate tranqui en la vereda, en pantuflas, con la reposera a todo trapo, el diario del Domingo, y unos buenos bizcochos salados.

Ni hablar si esperás tener una charla agradable con la gritona histérica de tu vecina, que tiene más problemas que un reumático paralítico, ciego, sordo y encima viudo. Esos días ya fueron, ahora vienen todos con una sobrecarga horaria, se extralimitan en los petes que les dejan en cuello a la miseria y encima se quejan porque con su bajísimo sueldo no llegan a fin de mes. No loco, nadie quiere escuchar tus problemas, menos si nisiquiera me los estás contando. Solo me los entero porque, como dice un buen gordito que se hace llamar profesor de redes, tienen un megáfono en el orto y porsupu, en la boca. Hijos de Dios que los salve un toro cornudo. Qué los tiró de las patas! Como grita esta gente, a toda hora, en todo momento y con cualquier persona, se comunican como los simios. Es más creo que ellos se comunican mejor. Maleducados como ellos solos, trolos y cagones. Porque les llegás a decir que se callen y mamitaquerida agarratecatalina, no te los sacás más de encima.
Les agarra una mutación craneana que los hace crecer como Godzilla, largan espuma por las fauces y se dedican a hacer tiro al blanco con broches de colores, malgastados por el sol. Y sí, esas son las consecuencias de tener una pared baja y que, cuando tienen ganas de colgar la ropa, te vean.
La cosa acá es que un día de estos voy a agarrar la 9mm que tengo escondida en la cómoda al lado de mi cama, la cuál ahora que saben el paradero me veo obligada a cambiar de lugar, y los voy a recagar a tiros.
Piensenlo de esta forma... "Dios lo quiso así". Tuvo ganas de darme unos vecinos revoltosos, unos callados con guita; la típica viejita de enfrente que a las 6 de la matina ya está dándole duro y parejo a la manguera, en sentido figurado, y barriendo como esclava la vereda (que está más limpio que piso o culo lustrado). No nos podemos olvidar de los amigables mecánicos de enfrente, que es el día de hoy, después de más de 7 años de conocernos las caras, no pueden evitar una pispeadita rápida a la bezella que ven salir todos los días. ¡Y ni les cuento en verano! Cuando la amable muchacha decide tomar sol, el malla, en tetas, en ass, en ojotas, en pantimedias, en bata. Ellos siempre presentes. La que me faltaba, que me construyan un edificio en frente. ¡La pucha! Ahora me tengo que bancar sus miradas hasta dentro de mi casa; no puedo ni salir a cagar a culeadas a mi perra que ellos están ahi presenciando el acto. Un día voy a salir con la mafia china y ni los dedos les van a quedar enteros.
Bueno bajando los deciveles de cebacidad en el texto, yo venía narrando algo sobre una bola de mierda. Si, eso era. Érase una vez una pequeña niña, ya desde temprana edad involucrada en el tráfico ilegal de drogas, armas y profilácticos usados. Que se encontraba postrada en las vías del tren, poco vestida, revoleando una plateada cartera a flecos multicolres, vistiendo de gala, fino y elegante, el duo de la historia, a la gilada la miro desde arriba, y a los gordos me les subo encima; la cual llevaba una rubia cabellera suelta. Los rizos dorados al viento se habían enrredado con un cactus de la puerta de su casa en el Lejano Oeste, y a consecuencia de esto tenía todo el cuello sangrando. Viste como están los cactus en estos días, no les cabe una. Caminando por la senda, irregular debería decir, se encontró con un cadaver medio podribundo y como le pintó la necrofilia, le dio bomba ahi nomás. No les miento si les digo que el muerto la pasó mejor en su muerte que en vida, hasta creo que se llevó un gran baño de agua blanca la pequeña y ninfómana niña. Sin más preámbulos la muchacha decdió convocar a los motoqueros de Villa Telasacoypongo para que le remolquen el cádaver en moto, no estaba muerto andaba de parrande, le dijeron a los familiares...

Que abusadoras que están en estos tiempos las pendejitas che. Visten como Salior Moon en su mejor etapa, ¡Pero para ir al colegio! Se pintan como para ir al carnaval de Gualeguaychú y están más rápidas que una culebra embebida en vaselina. Vo' fijate. Me entumecen el orto de tan trolas que son. Les puedo asegurar que ahora las pibitas en matinee; que te pensás que toman coca-cola? Si, coca y cola, pero por separado. Y de la buena eh!. Fuentes muy confiables me dijeron que varias wachitas turronas de nacimiento, cambian estos fármacos y/o consos móviles por quick-sex, o mejor llamado mamadita, o pete loco, como os plazca más. Ah Dios, Dior, la distorsión en la sociedad asusta. Bastante.

Imaginen ser atropellados por un antílope, re loco no? Se me vino esa imagen a la cabeza, de un animal imponente corriendo solo con la intención de toparte. Otra que una bola gigante de mierda, qué te taparía hasta el pescuezo y después tenés que andar como un renegado tomando de tu propio meo para poder sobrevivir a la catástrofe.
Pero lo pero de todo, es ir muy pacíficamente caminando por la calle, y pisar el tereso mas flojo de tu vida y que se te empaste bien la zaparilla, pero bien BIEN embarrada. Cosa de que un palito y un poco de pasto no te alcance, necesitás el Amazonas entero para sacarte la mierda de la suela.

Son cosas de la vida, son cosas del amor, con cosas de tu edad. Las cosas cambian como hemos visto, en tiempo y forma, la sociedad empeora, igual que el estado facético de tu vieja. Que cada vez más hecha mierda está. Sin ofender al público presente, face it! Se les viene la noche. Ya va a ser el día que las quieran chorear y les pongan tres tiros y mueran de un espásmo cerebro-vaginal. Así como me dijo un buen pibe, medio corqui pero bueno. Muy fríamente, reacio a toda situación emocional, corazón de piedra y mierda sacada de la zapatilla que te acabás de embarrar quién dijo "Si a mi tía la mataron de tres tiros, uno en la cabeza otro en las costillas y otro (por no se donde, asi que imaginen que el paradero de la bala debe estar ubicado próximo al upite)".

Pero ahora se vienen las elecciones chicos, a votar los mayorcitos, esperemos que las campañas sean sin fraude, sin huelgas, sin manifestaciones, cindor. Rezemos por que las clases sociales vigentes siempre sean oligarcas de rubios y ojos azules, quienes vacacionarán en Sangueranjsujenbajenslen, y los niños pobres, gordos carenciados y partidarios judíos leprosos, serán desviados en Gonzalez Catán. ¡Todos por el campo, hipocampo!



Marry Chrismas Adolfitos

29/5/09

Times like this

In times like this, in times like those, what will be, will be, and so it goes.

Recuerdo alguna vez haberme dicho a mi misma no volver a cometer los mismos errores, no volver a pensar en eso, no regalar mis sentimientos, no pisar el palito 7 veces seguidas, no sacar conclusiones fuera de contexto, no dejarme llevar, pensar las cosas dos veces, en frío, dejar de ser subjetiva en algunas ocasiones, no dar el brazo a torcer, no ser utópica, no a las falsas ilusiones. Crecer, madurar. Gran paso que di.
Gran paso que di, pero sin embargo acá estoy postrada. Parece una ruleta, el agujerito sin fin, la historia sin fin, un agujero negro. Todo vuelve al punto de inicio. El problema, el error, la confusión, la fusión.
Iniciativas, si. Las hubo y las hay.
Dudas, siempre presentes. Todo el tiempo presentes, dudas que llevan a más dudas y confusiones y decisiones apresuradas. Mentes que no dejan lugar a la realidad y solo al prejuicio momentáneo. No era que ya habíamos aprendido esa lección?.
Todo el camino que nos queda por recorrer. Vuelvo a decirme a mi misma, la confianza y el valor en uno mismo es importante. La sinceridad. La competencia está siempre presente pero hay que saber manejarla. La indiferencia fortalece y la seguridad se construye de a poco. Las raices son necesarias. Volvés a caer en la rueda, pero esta vez, estás bien preparada para la guerra.

6/5/09

A creation

Gracias por esto que alguna vez, escribiste para mi...

Cuento los minutos, los segundos. Quiero huir de esta celda de cemento donde filtra la triste luz de un sol apagado. [...]
Estuve andando un largo tiempo ya por un oscuro sendero, verás un sendero de fracaso, de donde solo tu luz de esperanza nueva me sacará.
Mi inspiración es mi bestia reprimida que al pensar en vos se activa, no te asusts la bestia no muerde solo quiere comprensión en un mundo de mierda.
Toy anotando todo así no podré olvidar, las cosas que con vos pude crear. [...] Mi felicidad parte solo de tu sonrisa.
Es la parte oscura la que en feos momentos sale a tu defensa, para que eso feo no salga; yo quiero estar ahí para alivianar un poco de tu carga tan pesada.
Si no te despertatas más mis días perderían una luz alegre que me da cruzar en los recreos y que se me hacen divertidas. [...]
Imnotismo de un flagelo dulce, tan dulce cuero, piel y metal, carmin y charol, cuando el cuerpo no espera lo que llaman amor ♪

28/3/09

Lantis no sobreentiende, y eso, a partir de ahora, será el nuevo lema a seguir. Merecidamente voy a soguearle su texto:

“Se sobreentiende”

(Quien lo sobreentiende? Vos nomás )

Creo que vivimos un gran problema de comunicación.. y me refiero específicamente a un error que en este tiempo parece epidémico entre todos nosotros cuando hablamos.. y es DAR LAS COSAS POR SOBREENTENDIDAS, dejar a libre albedrío la interpretación del otro, dejar una bendita brecha abierta para que el receptor del mensaje en cuestión complete con propias ideas que (Oh, sorpresa) van a estar basadas en su propio juicio, convicciones, creencias, y porqué no.. deseos e intereses (conscientes/inconscientes), y esta última es justamente la parte que nunca tenemos en cuenta a la hora de guardarnos esas líneas “de más”, que creemos innecesarias o que simplemente ni consideramos a la hora de decirle o explicarle algo a alguien.. (y a veces, aunque pocas, si considermos, pero aun asi por muchos otros motivos..preferimos dejar actuar al “sobreenentendiemiento” y no ser totalmente sinceros.. peero ahí ya estaríamos entrando en otros terrenos mas sinuosos y es tema de desarrollo para otro texto).
No, yo creo que no está bien dar las cosas por sobreentendidas, pero estamos malacostumbrados..Y deberíamos evitarlo, sobre todo al tener en cuenta que muchas de estas cuestiones se alejan mucho de las cuestiones matemáticas donde irrefutablemente 2+2=4.
No ser preciso, guardarse cosas, dar por sobreentendido, deja a las personas un GRAN lugar a dudas y confusiones que nosotros en general no prevemos. Las personas son tendientes a crear hipótesis propias y afirmaciones erróneas cuando algo queda a su libre interpretación o cuando omitimos parcial o totalmente información.. y esto tiene grandes chances de, a la larga o la corta, pasar a mayores, transformarse en un problema para cualquiera de los dos (o más) involucrados, y en algunos casos es probable que alguna de las partes salga afectada emocionalmente. Entonces.. hablar un poco mas en claro, seria un bien común. Ya que reiteradas veces, y por mas que creamos lo contrario, las cosas que creemos OBVIAS a veces.. NO LO SON tanto.

En síntesis, creo que HAY QUE HABLAR, expresarse en cada momento que sientan que tengan que hacerlo.
La COMUNICACION (abierta, sincera y clara en todo momento, y si es con respeto mejor),y aunque sea la frase mas cliché, creo que en serio es asi, es la base de la compresión, la convivencia, y es el preventivo y paliativo más eficiente a gran número de conflictos y amarguras.

Es cuestion de anirmarse a llevarlo a la PRÁCTICA xD.
Antonella


No sobreentender

15/3/09

Es la impotencia de ver pasar el tiempo, saludarlo, y después... ¿qué? No me puedo quejar, lo disfruto, soy de apreciar cada momento en que mi mente y cuerpo están en movimiento, sobretodo cuando la endorfina está en punto de éxtasis. Pero ¿sabés lo que es el miedo a que pase demasiado rápido? Tener esa sensación de que, en cierta forma, te estás perdiendo algo importante.. Quizás no y sean solo sensaciones, no son del todo recurrentes; solo se estrellan en mi mente aquellos días donde me relajo y dejo que las ideas vengan solas, como traidas por el viento.
El tiempo... ¿todo lo cura?